La situación actual del sector, desde el punto de vista de dos agencias de La Asociación

El impacto demoledor del COVID-19 ha alcanzado al sector de la comunicación como a la mayoría de actividades económicas. Empresas grandes y pequeñas han tenido que encajar el shock inicial de paro total de la actividad, pero ahora comienza el tiempo de adaptarse con imaginación y flexibilidad a las necesidades de los clientes.

Sergio Puertollano y David Arratibel dirigen las agencias asociadas Villa McLuhan y Planner Comunicación respectivamente. Villa McLuhan (con 6 empleados) ha levantado ya el ERTE de reducción de jornada que le permitió vadear los dos primeros meses y plantea para otoño combinar el trabajo presencial con el teletrabajo. Por su parte, Planner aguantó el tirón de sus tres nóminas sin acogerse al ERTE y encara los próximos meses con moderado optimismo. Aunque experiencias ligeramente distintas, David y Sergio comparten análisis y muchas expectativas para los próximos meses. Ambos son un buen ejemplo de la realidad que atraviesa el sector.

El 94,7% de las agencias de comunicación de la Asociación afirman que la crisis del Covid-19 les ha afectado mucho. ¿Cómo la habéis vivido en vuestra agencia?

David Arratibel (D.A.) En nuestro caso, las dos primeras semanas del Estado de Alarma fueron demoledoras. Prácticamente se cayeron todos los proyectos que teníamos en marcha, especialmente los relacionados con audiovisual debido a la imposibilidad de programar rodajes. Por suerte, la empresa estaba capitalizada y calculamos que, con los fondos propios, podríamos aguantar hasta septiembre u octubre. En ningún caso nos planteamos hacer un ERTE.

Desde esa relativa tranquilidad, tras la Semana Santa, nos pusimos en modo positivo y, sobre todo, propositivo. Y funcionó. Comenzamos a levantar proyectos, muchos de los cuales eran completamente nuevos, la mayoría de ellos vinculados con estrategias online fruto de la situación creada por la COVID-19.

Sergio Puertollano (S.P.) En la medida en que tenemos clientes de gran consumo, nos ha afectado mucho. El impacto de casi dos meses de comercios cerrados ha tenido un impacto muy grande en muchos de nuestros clientes y estos, de una u otra manera, han reducido su inversión en comunicación. Motor, textil, sanitario, industrial… Son algunos de los sectores en los que tenemos clientes y que han reducido su inversión. También trabajamos mucho en Alimentación que es el sector en el que menos hemos notado el impacto.

El 89,5% de las empresas de comunicación asociadas esperan pérdidas de la actividad empresarial para el conjunto del año, ¿tenéis indicios para pensar que la carga de trabajo se reactivará en otoño?

(D.A.) Ahora han entrado nuevos proyectos y también se han reactivado algunos que se paralizaron por el Estado de Alarma. Así que, tanto el verano como el otoño, serán épocas de bastante actividad. Prevemos cerrar el año con un resultado positivo.

(S. P.) Si comparamos la inversión prevista para Otoño, con la actual, creemos que crecerá y que será un momento de reactivación. Pero no esperamos alcanzar los niveles de inversión del pasado año a esas alturas. Nuestra sensación es que se reactivará más fuerte la inversión a partir de enero del año próximo.

El 63,1% de los asociados dice que ha abierto una nueva línea de negocio o está en proceso de reconversión. ¿Tenemos potencial creativo para reinventarnos y adaptarnos?

(D.A.) En Planner Comunicación trabajamos con una amplia red de colaboradores freelance. Somos una agencia muy pequeña, con tres nóminas que pagar. Desde este modelo es más fácil adaptarse a entornos cambiantes y redirigir el rumbo. Es cierto que la ‘nueva normalidad’ nos ha obligado a redefinir las estrategias de algunos clientes pero, en esencia, nuestra actividad sigue siendo la misma. De momento, nos ha tocado adaptarnos, no tanto reinventarnos.

(S. P.) Nuestro sector está acostumbrado a incorporar nuevas disciplinas, nuevas propuestas laborales con los clientes. Es uno de los sectores más receptivos al cambio y más atrevidos para la innovación. La única manera de mantenerse a largo plazo en este sector es, no solo aceptando el cambio, sino propiciándolo.

 

Por último, si pudieras pedir algo a la Administración, en el marco del Plan Reactivar Navarra, ¿qué le pedirías?

(D.A.) Pediría lo que llevamos años pidiendo. Que se considere a nuestro sector como un pilar fundamental para el desarrollo económico de nuestra Comunidad. Especialmente, en momentos como los que vivimos, donde muchas empresas van a requerir de un partner que les oriente en la definición de nuevos productos o servicios.

(S. P.) Si en la reactivación de la economía tiene alguna importancia el consumo doméstico, la Comunicación comercial va a ser fundamental. A la Administración no le pediría más que deje a las empresas desarrollarse y dificulte lo menos posible.

 

 

 

 

MARCAS EN TIEMPOS EXTRAÑOS

La realidad nos ha dado una bofetada. Quizás por esa capacidad que tenemos los seres humanos de no querer creernos las cosas malas, no lo hemos visto venir. Pero aquí estamos, en mitad de lo que parece el argumento de un film apocalíptico. Y es precisamente en este momento cuando, más que nunca, las empresas, corporaciones e instituciones van a depender del diseño de una buena estrategia para sus marcas.

Lo cierto es que por mucho que intentemos predecir el futuro, sólo podemos llegar a intuir qué cosas podrían cambiar. Pensamos que cambiará nuestra forma de consumir, nuestra manera de relacionarnos socialmente, creemos que se acelerará el impulso digital, perderemos poder adquisitivo… La cuestión es que en una situación de altísima incertidumbre hay marcas que están tomando decisiones que pueden no parecer ventajosas económicamente, pero que les están otorgando un gran poder de posicionamiento y fidelización de sus usuarios. Marcas que han decidido acompañar a las personas haciendo que perciban que están “en el mismo barco” y que les acompañan en este trance. No obstante habrá que ser muy cuidadosos y no traspasar la delgada línea roja que separa la oportunidad del oportunismo.

Para cumplir con la sociedad las marcas tienen que ser empáticas. Tienen que entender a los consumidores y ser conscientes de que el mundo, al cual pertenecen, cambiará después de este suceso. Y por otro lado tienen que ser auténticas. Es una oportunidad única para mostrarse como marcas sinceras, no sólo con palabras y emotivos spots televisivos, sino también con hechos.

Llegará el momento de hacer balance, y comprobar cuando todo esto pase (porque pasará) que, una vez más, quienes apostaron por mantener una comunicación activa y profesional con sus clientes salieron reforzados de esta crisis.  Porque no podemos evitar que pasen algunas cosas y porque esta crisis no será la última, lo importante es lo que las empresas hagan con ella, como la gestionen y cómo se lo comuniquen, a sus equipos de trabajo, a sus clientes y a la sociedad.  Por eso es un buen momento para hacer una pausa, sentarse y pensar. De que las empresas revisen sus  valores de marca, su  misión, redefinan sus estrategias y salgan de esta siendo más auténticas, más empáticas y sobre todo, más humanas.

María Tellechea

Project Manager en Mimetica