Reconvertir una campaña global para las audiencias locales

El último en intervenir fue Álvaro Arévalo, de Proyecta Comunicación, quien exploró cómo se puede reconvertir una campaña global para las audiencias locales. Y lo hizo a partir de una sobre residuos voluminosos para las mancomunidades de residuos de Navarra. Para su agencia, eran “imperativos” tres pilares que sostenían la efectividad de la comunicación: “El mensaje debía informar a la ciudadanía de la existencia del servicio, involucrarla en el problema y su solución, y reducir los mitos en torno al desecho de voluminosos”.

La clave es no perder de vista estos objetivos y adaptar un mismo mensaje a las necesidades locales y de cercanía a la ciudadanía para generar la sensación Km0. “y esto se mantuvo en lo global con todo el trabajo que conllevaba”, afirmó Arévalo.

La campaña optó por humanizar este tipos de residuos voluminosos y así lo resume el claim elegido para la misma, ‘Ponle un bonito final’;  después, la planificación de medios posibilitó darle el impulso que requería para que llegase a todos los ciudadanos.