MARCAS EN TIEMPOS EXTRAÑOS

La realidad nos ha dado una bofetada. Quizás por esa capacidad que tenemos los seres humanos de no querer creernos las cosas malas, no lo hemos visto venir. Pero aquí estamos, en mitad de lo que parece el argumento de un film apocalíptico. Y es precisamente en este momento cuando, más que nunca, las empresas, corporaciones e instituciones van a depender del diseño de una buena estrategia para sus marcas.

Lo cierto es que por mucho que intentemos predecir el futuro, sólo podemos llegar a intuir qué cosas podrían cambiar. Pensamos que cambiará nuestra forma de consumir, nuestra manera de relacionarnos socialmente, creemos que se acelerará el impulso digital, perderemos poder adquisitivo… La cuestión es que en una situación de altísima incertidumbre hay marcas que están tomando decisiones que pueden no parecer ventajosas económicamente, pero que les están otorgando un gran poder de posicionamiento y fidelización de sus usuarios. Marcas que han decidido acompañar a las personas haciendo que perciban que están “en el mismo barco” y que les acompañan en este trance. No obstante habrá que ser muy cuidadosos y no traspasar la delgada línea roja que separa la oportunidad del oportunismo.

Para cumplir con la sociedad las marcas tienen que ser empáticas. Tienen que entender a los consumidores y ser conscientes de que el mundo, al cual pertenecen, cambiará después de este suceso. Y por otro lado tienen que ser auténticas. Es una oportunidad única para mostrarse como marcas sinceras, no sólo con palabras y emotivos spots televisivos, sino también con hechos.

Llegará el momento de hacer balance, y comprobar cuando todo esto pase (porque pasará) que, una vez más, quienes apostaron por mantener una comunicación activa y profesional con sus clientes salieron reforzados de esta crisis.  Porque no podemos evitar que pasen algunas cosas y porque esta crisis no será la última, lo importante es lo que las empresas hagan con ella, como la gestionen y cómo se lo comuniquen, a sus equipos de trabajo, a sus clientes y a la sociedad.  Por eso es un buen momento para hacer una pausa, sentarse y pensar. De que las empresas revisen sus  valores de marca, su  misión, redefinan sus estrategias y salgan de esta siendo más auténticas, más empáticas y sobre todo, más humanas.

María Tellechea

Project Manager en Mimetica