CON #memoriadeestarporcasa, LABRIT PATRIMONIO PRETENDE MANTENER VIVO EL RECUERDO DE CÓMO HICIMOS FRENTE AL CORONAVIRUS

En una crisis como la que nos está tocando afrontar, agencias de publicidad, empresas de comunicación, estudios de diseño, creativos… están aportando su granito de arena para hacernos más llevadero el impuesto confinamiento en nuestros hogares, convertidos en bunkers.

Es el caso de nuestra empresa asociada, Labrit Patrimonio, que no ha querido permanecer ajena a la situación provocada por el Covid 19 y ha puesto en marcha la propuesta #memoriadeestarporcasa con la que pretende, contribuir no solo a mantenernos activos mientras dure el encierro, sino también a que el paso del tiempo no llegue a  borrar lo que el mundo vivió en 2020 y cómo hicimos frente a un desconocido coronavirus.

Según cuentan desde Labrit, “El año pasado cumplimos nuestro décimo aniversario. Han sido 10 años recopilando la memoria e intentando que no la borre el paso del tiempo. Nada nos hacía pensar que este 2020 nos traería una temporada tan difícil de olvidar”.

Pero para que los acontecimientos no caigan en el olvido, no es suficiente con recordar las sensaciones vividas, olores o sabores;  es necesario avalarlos con datos que nos remitan a cómo transcurrió nuestra vida entonces y cómo fuimos adaptándonos a una situación tan inaudita.

“Como en Labrit somos especialistas en salvaguardar la memoria, se nos ha ocurrido proponer una serie de preguntas para que cada persona se las plantee en casa, bien cada una por su cuenta o bien en familia o entre compañeras de piso con la finalidad de dejar constancia de esta cotidianidad tan inesperada”, explican desde la agencia.

Para dejar constancia de las vivencias de cada persona, Labrit ha diseñado un poster, que se puede descargar en PDF DIARIO-esp, también en su versión en euskera https://labrit.net/wp-content/uploads/2020/04/DIARIO-eus.pdf , en el que se puede plasmar ideas, pensamientos, fotografías… para después compartirlo en Twitter con el hashtag #memoriadeestarporcasa, con la idea de salvaguardar la memoria de un confinamiento.