‘EL PROYECTO MALDITO’ PROTAGONIZÓ EL SEGUNDO DESAYUNO OFF THE RECORD DE LA ASOCIACIÓN

Con gran dosis de humor, cierta ironía y sobrada profesionalidad, Estudio Ken y Errea Comunicación explicaron, a todos los que asistieron al segundo ‘Desayuno off The Record ‘ de La Asociación, cómo sobrevivieron al tortuoso proceso de desarrollar su ‘proyecto maldito’.

Por diferentes motivos, los clientes suelen contribuir enormemente a la creación de un proyecto maldito, bien porque no tienen claro lo que quieren o porque van cambiando de criterio sobre la marcha…O simplemente, no responden a las propuestas presentadas. Esto es lo que le ocurrió a Luis Garbayo de Estudio ken cuando recibió el encargo de diseñar unas etiquetas de vino para una gran bodega, “no respondieron a las ideas que presentamos y, a día de hoy, todavía estamos por cobrar ese trabajo”, argumenta. Finalmente el proyecto se quedó en el tintero.

Por su parte, Ana Pérez de Errea Comunicación nos contó el vía crucis que supuso el diseño de un nuevo periódico económico, “nuestra propuesta era crear un periódico ameno y diferente. Pretendíamos divertir con la información económica”. La maldición cayó sobre el proyecto de  Errea Comunicación cuando la empresa periodística contrató a un afamado director de arte y “convirtió la redacción de un periódico en un laboratorio de ideas” comenta  Ana, “y yo me vi realizando variantes esquizofrénicas del diseño de un texto”, concluye.

Todos los miembros de la Asociación coincidieron en que a lo largo de su trayectoria profesional son muchos y variados los proyectos que acometen y, en consecuencia, siempre existe ese proyecto maldito que sólo acarrea problemas porque que no se termina nunca,  no se cobra, debe pasar infinitos filtros antes de ver la luz o se alarga eternamente en el tiempo.

Estos desayunos se vuelven adictivos, y ya estamos preparando el próximo encuentro para el mes de mayo con un tema que promete ser sobradamente interesante, en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra.

 

PRIMER DESAYUNO OFF THE RECORD, EL NAMING: ¿POR QUÉ NOS LLAMAMOS ASI?

 

Nombres vacíos, con contenido, fundacionales, metafóricos, descriptivos, acrónimos…, ¿Cómo es el nombre perfecto para denominar a una empresa?

‘El Namimg’: ¿por qué nos llamamos así? ha centrado el primer desayuno formativo Off the record’, que inaugura un ciclo de encuentros entre todos los socios con el objetivo de compartir experiencias e información, en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra.

Tres asociados, Estudio Ken, Doña Remedios y Mimética han contado a todos los asistentes por qué eligieron estos nombres para sus empresas. Razones de lo más variadas y todas sobradamente fundamentadas.

Según explicó Luis Garbayo, “a la hora de elegir el nombre para nuestra agencia, Ken, apostamos por una palabra breve que nos permitiera un buen resultado tipográfico. Es decir, buscamos más nombre que marca”.

“Posteriormente, encontramos curiosas relaciones del nombre elegido con personas especiales y hechos destacados, como el que hace referencia a la figura de Victoria Kent, la primera mujer que defendió una causa ante el tribunal supremo”, apuntó Garbayo

Doña Remedios Comunicación, por el contrario, decidió seguir la tendencia del momento y buscar para su agencia “nombres raros”. Como cuenta Elena Zabalza “queríamos algo que llamase la atención y no existiese en Pamplona. Creemos que el nombre de Doña Remedios Comunicación conjuga respeto y experiencia; y además hace alusión a la actividad a la que nos dedicamos”.

Por último, María Tellechea de Mimetica, sin acento, buscaban nombres de referencia en los que inspirarse para dar con la denominación perfecta, “lo único que teníamos claro es que no queríamos un nombre técnico, sino un nombre que aludiese a la naturaleza, a lo orgánico”. “Con Mimetica hemos querido trasladar al mundo digital la realidad y lo natural”, argumenta.

La tertulia posterior giró en torno a la importancia del naming para el éxito de una marca o una empresa; si los nombres pasan o no de moda; si es conveniente cambiarlos; cuál es el proceso de búsqueda del nombre ideal…Todos los asociados coincidieron en que encontrar un buen nombre no resulta tarea fácil y que lo más importante en esta búsqueda es “identificarse con él y sobre todo, creértelo”

 

 

 

ESTUDIO KEN Y ERREA COMUNICACIÓN PARTICIPARON EN LA MESA REDONDA SOBRE DISEÑO GRÁFICO ‘CUIDADO, TIPOGRAFÍA’

 

El Museo Universidad de Navarra organizó el pasado 27 de febrero una mesa redonda con  “históricos” diseñadores gráficos de Navarra entre los que se encontraban nuestros asociados Luis Garbayo y Rafel Esquíroz, de Estudio Ken, y Javier Errea de Errea Comunicación.

Bajo el título, ‘Cuidado, Tipografía’, y moderado por el profesor titular de Historia del Arte de la Universidad de Navarra, Carlos Chocarro, el debate se centró en la influencia del diseño en nuestros hábitos culturales, políticos y de consumo.

Los numerosos asistentes al foro pudieron escuchar de boca de los profesionales reflexiones sobre el presente y el futuro del diseño como la necesidad de incorporar el diseño y la cultura visual en los planes educativos o la importancia de que las nuevas generaciones de diseñadores cuenten con una formación específica.

La consideración del diseño como un servicio, más que como arte, fue uno de los puntos que mayor coincidencia suscitó entre los participantes en la mesa. En tono jocoso, Garbayo opinó que, tal como están las cosas, ante el dilema de si el diseño es o no arte, la respuesta sería que “el diseño es el arte de encontrar un buen cliente”. En esta misma línea, hubo consenso en la necesidad de perder el miedo al sentido comercial del trabajo del diseñador.

Por otro lado, y en palabras de Errea, el diseño “puede y debe ser más que el resultado de un servicio: es una manera de pensar y afrontar retos de cualquier tipo”. “A partir del diseño, surge la posibilidad de transformar organizaciones e, incluso, una sociedad”, añadió.

Otro de los temas estrellas de la mesa redonda fue, como indicaba su título, la tipografía, materia primera y esencial del diseño y de los diseñadores. Se puso de manifiesto el habitual maltrato al que se le somete en nuestro país.

A medida que avanzaba el debate, surgió uno de los temas más recurrentes entre los profesionales: ¿somos los diseñadores los mejores para rediseñarnos a nosotros mismos?, ¿somos los que mejor contaríamos nuestra propia historia? Para contestarlo, se acudió a ejemplos de grandes diseñadores o creadores que encargan a otros sus marcas e identidades gráficas.

Por último, y como no podía ser de otro modo, el coloquio se centró en los cambios que en los próximos años experimentará el oficio del diseñador y cómo la tecnología influirá en ellos. En el aire quedó el interrogante sobre si desaparecerá el soporte físico y todo acabará siendo digital.