ESTUDIO KEN Y ERREA COMUNICACIÓN PARTICIPARON EN LA MESA REDONDA SOBRE DISEÑO GRÁFICO ‘CUIDADO, TIPOGRAFÍA’

 

El Museo Universidad de Navarra organizó el pasado 27 de febrero una mesa redonda con  “históricos” diseñadores gráficos de Navarra entre los que se encontraban nuestros asociados Luis Garbayo y Rafel Esquíroz, de Estudio Ken, y Javier Errea de Errea Comunicación.

Bajo el título, ‘Cuidado, Tipografía’, y moderado por el profesor titular de Historia del Arte de la Universidad de Navarra, Carlos Chocarro, el debate se centró en la influencia del diseño en nuestros hábitos culturales, políticos y de consumo.

Los numerosos asistentes al foro pudieron escuchar de boca de los profesionales reflexiones sobre el presente y el futuro del diseño como la necesidad de incorporar el diseño y la cultura visual en los planes educativos o la importancia de que las nuevas generaciones de diseñadores cuenten con una formación específica.

La consideración del diseño como un servicio, más que como arte, fue uno de los puntos que mayor coincidencia suscitó entre los participantes en la mesa. En tono jocoso, Garbayo opinó que, tal como están las cosas, ante el dilema de si el diseño es o no arte, la respuesta sería que “el diseño es el arte de encontrar un buen cliente”. En esta misma línea, hubo consenso en la necesidad de perder el miedo al sentido comercial del trabajo del diseñador.

Por otro lado, y en palabras de Errea, el diseño “puede y debe ser más que el resultado de un servicio: es una manera de pensar y afrontar retos de cualquier tipo”. “A partir del diseño, surge la posibilidad de transformar organizaciones e, incluso, una sociedad”, añadió.

Otro de los temas estrellas de la mesa redonda fue, como indicaba su título, la tipografía, materia primera y esencial del diseño y de los diseñadores. Se puso de manifiesto el habitual maltrato al que se le somete en nuestro país.

A medida que avanzaba el debate, surgió uno de los temas más recurrentes entre los profesionales: ¿somos los diseñadores los mejores para rediseñarnos a nosotros mismos?, ¿somos los que mejor contaríamos nuestra propia historia? Para contestarlo, se acudió a ejemplos de grandes diseñadores o creadores que encargan a otros sus marcas e identidades gráficas.

Por último, y como no podía ser de otro modo, el coloquio se centró en los cambios que en los próximos años experimentará el oficio del diseñador y cómo la tecnología influirá en ellos. En el aire quedó el interrogante sobre si desaparecerá el soporte físico y todo acabará siendo digital.