5 claves para crear un buen eslogan navideño

Se acerca la Navidad y se destapa el tarro de las esencias de la originalidad para encontrar ese eslogan navideño que cause sensación en nuestro público. Combinar la identidad de la compañía con el espíritu navideño se convierte, en muchas ocasiones, en la gran obsesión para muchos redactores y creativos publicitarios.

No es tarea fácil, puesto que un eslogan, sea navideño o no, es una breve frase que tiene por fin resumir 200 caras de manual corporativo, el trabajo de 34 personas en 45 madrugones y numerosos manuales gráficos.

¿Cómo conseguimos que todo el trabajo que hay tras una marca se refleje correcta y originalmente en un eslogan? Te mostramos 5 sencillas reglas que no debes olvidar:

  1. Resume lo irresumible.
  2. Sé directo, claro y positivo.
  3. Catchy o fácil de recordar.
  4. Provoca algo en el público: sorpresa, risa, etc.
  5. Refleja tu razón de ser y tu propuesta de valor.

¿Qué madre no sigue diciendo “El algodón no engaña” o “Vuelve a casa por navidad”? Estos eslóganes son dos ejemplos de cómo funcionan los 5 tips que anteriormente se han señalado. Si son claros, concisos, positivos y reflejan bien la razón de ser de una marca se quedarán para siempre con nosotros.

Dependiendo de cómo sea tu marca, qué quieres comunicar, a quién y cómo vas a hacerlo, hay muchos tipos de eslóganes:

Los hay que apelan, que buscan una respuesta en ti o que te conocen: “Te gusta conducir”; “Porque tú lo vales”.

Los que te incitan: “¿A que no puedes comer solo una?”; “¿Repetimos?”; “Just do it”.

Los que te invitan a ser mejor: “Compartida, la vida es más”; “Conecting people”; “Every little helps”.

Los que extraen de dos mundos prácticamente iguales, un concepto diferente. Misma idea de negocio, mismo producto y mismo público objetivo. Pero distintas esencias y estrategias que podemos apreciar en sus eslóganes: “Aquí tu eres el King”; “I’m lovin it”.

Los que te cuentan una filosofía: “Piensa en verde”; “Con poco me lo monto”; “Porque la vida, no está hecha para contar calorías”.

Los que te cambian el día: “Redbull te da alas”; “Tómate un respiro”; “¿Te apetece un día redondo?”.

Los que se cuelan en tu corazón: “Para todo lo demás, Mastercard”; “Lo que vale mucho cuesta muy poco”.

En esta pequeña lista que acabamos de hacer, apenas he mencionado marcas. Sin embargo, estamos seguros de que conforme los ibas leyendo hacías a la vez el ejercicio de pensar a quién correspondían. Ese simple pensamiento significa que esas marcas han sabido expresar en sólo unas palabras toda la filosofía e identidad de sus compañías.